Tras el lanzamiento oficial de su libro el pasado 14 de mayo, el escritor y productor radial visitó el programa conducido por Francisco Cirigliano, donde compartió el detrás de escena de la obra, su proceso creativo y las reflexiones que inspiraron una historia atravesada por los conflictos de la sociedad argentina.
El escritor y productor radial Carlos Sanfelippo presentó el pasado 14 de mayo su nueva novela, «El misionero y el zapatero», publicada por Editorial Dunken. El lanzamiento tuvo lugar en el Bar India, en el barrio porteño de Constitución (CABA), donde más de medio centenar de personas acompañaron al autor en una noche dedicada a la literatura y al intercambio cultural.
La presentación contó con la mediación de Federico Bugallo y una producción especialmente preparada para la ocasión. Durante el encuentro se entregaron los primeros ejemplares de la obra, que propone una mirada crítica y reflexiva sobre la realidad argentina a través de una historia protagonizada por dos personajes que deciden desafiar el orden establecido en busca de una transformación colectiva.
Días después de la presentación, Sanfelippo participó en exclusiva del programa «¿Qué Pasó Esta Semana?», conducido por Francisco Cirigliano, donde habló sobre el origen de la novela, sus influencias y las motivaciones que lo impulsaron a escribir esta nueva historia.
Ambientada en una Argentina atravesada por conflictos sociales, políticos y económicos, «El misionero y el zapatero» sigue el recorrido de dos protagonistas que abandonan la comodidad de sus vidas para perseguir una idea de cambio profundo. Lo que comienza como una transformación personal termina convirtiéndose en un desafío a las instituciones tradicionales y a las estructuras de poder.
Durante la entrevista, el autor explicó que la obra nació a partir de una serie de preguntas sobre el funcionamiento de la sociedad y el vínculo de los ciudadanos con las instituciones. Entre ellas, una de las más importantes: qué ocurriría si una gran parte de la población dejara de creer en el Estado como administrador de la vida pública.
Sanfelippo destacó además la importancia de los diálogos dentro de la novela, un recurso que considera fundamental para dar ritmo y profundidad a la narración.
«Me gusta usar mucho los diálogos. Casi en exceso. Me permite ver actuar a los protagonistas. Esta novela podría ser un guión. Los personajes hablan, toman decisiones que generan consecuencias. Así los hechos se desencadenan de manera vertiginosa», expresó.
El escritor definió a la obra como una historia atravesada por «el idioma de la calle», donde los personajes discuten, se equivocan, enfrentan conflictos y exponen las contradicciones de una sociedad que muchas veces parece vivir al límite.
Consultado sobre su relación con la escritura, Sanfelippo se mostró humilde respecto a su rol como autor y aseguró que se siente más identificado con la figura del narrador de historias que con la del escritor tradicional.
«No me considero un escritor. Soy muy respetuoso de quien se forma y capacita para ejercer. Pero sí creo que soy un buen contador de historias. Historias creíbles, visuales y capaces de provocar en el lector la sensación de que lo relatado le pudo haber pasado a él», afirmó.
Con «El misionero y el zapatero», el autor suma una nueva obra a su recorrido literario, apostando por una historia que combina ficción, crítica social y reflexión política, elementos que también fueron parte de una conversación profunda y enriquecedora durante su paso por «¿Qué Pasó Esta Semana?».
