El trabajo de cuidado no remunerado sostiene la economía, pero sigue siendo invisible

El trabajo de cuidado no remunerado sostiene la economía, pero sigue siendo invisible

En una entrevista con After 19, por Radio Bicentenario Digital, la licenciada en Ciencias Políticas Paula Cernadas analizó el impacto económico y social de las tareas de cuidado, la desigual distribución entre mujeres y varones y la necesidad de avanzar hacia un sistema de cuidados con mayor participación del Estado.

Las tareas de cuidado y el trabajo doméstico no remunerado continúan siendo uno de los pilares menos reconocidos de la economía argentina. Aunque resultan indispensables para el funcionamiento de la sociedad, durante décadas quedaron fuera de las estadísticas económicas y de la agenda pública.

En diálogo con Lore Rivero durante el programa After 19, por Radio Bicentenario Digital, la licenciada en Ciencias Políticas Paula Cernadas explicó que el trabajo no remunerado incluye actividades como la limpieza del hogar, la preparación de alimentos, la crianza de niños, el cuidado de personas mayores y de personas con discapacidad, tareas fundamentales que, al no generar una transacción económica, históricamente fueron invisibilizadas.

La especialista destacó que la Cuenta Satélite de Trabajo No Remunerado de la provincia de Buenos Aires permitió dimensionar su verdadero peso económico. Según datos correspondientes a 2021, estas actividades representan cerca del 30% del Producto Bruto provincial, con una valoración estimada en 4,8 billones de pesos, una cifra que supera incluso a sectores tradicionales como la industria manufacturera y el comercio.

Para Cernadas, esta realidad responde a una construcción cultural que durante generaciones asignó el cuidado casi exclusivamente a las mujeres.

«No nacemos sabiendo cuidar. La idea de que las mujeres son cuidadoras naturales es una construcción social y no una condición biológica», afirmó.

La entrevistada remarcó que muchas de estas tareas continúan realizándose «en nombre del amor», bajo una fuerte presión social que termina naturalizando una carga desigual y limita las oportunidades laborales, educativas y personales de millones de mujeres.

Los datos reflejan esa diferencia. Mientras las mujeres dedican en promedio 6,5 horas diarias a tareas de cuidado, los varones destinan alrededor de 4 horas. La brecha se profundiza cuando hay hijos en el hogar: en las mujeres jefas de familia el tiempo destinado al cuidado puede superar las 11 horas diarias, mientras que en los hombres el incremento es considerablemente menor.

Esta distribución desigual también tiene consecuencias económicas. La sobrecarga de tareas domésticas empuja a muchas mujeres hacia empleos informales, con menores ingresos y mayores dificultades para acceder a oportunidades de desarrollo profesional. A ello se suma el elevado costo de crianza, que según estimaciones oficiales supera los 679 mil pesos mensuales, afectando especialmente a los hogares monomarentales.

Durante la entrevista también se analizó el escenario actual de las políticas públicas vinculadas al cuidado. Cernadas advirtió que los recortes previstos en infraestructura social dificultan la ampliación de jardines maternales y otros servicios esenciales, reforzando un modelo en el que las familias —y principalmente las mujeres— absorben de manera gratuita responsabilidades que deberían ser compartidas.

Como alternativa, propuso avanzar hacia un sistema integral inspirado en experiencias regionales como el Sistema Nacional de Cuidados de Uruguay, basado en tres ejes: reconocer el cuidado como un derecho, redistribuir las responsabilidades entre el Estado, el mercado, las familias y los varones, y profesionalizar un sector que hoy sostiene gran parte del funcionamiento de la sociedad sin recibir el reconocimiento económico correspondiente.

Para la especialista, el desafío no es únicamente cultural, sino también político. Reconocer el valor del cuidado implica dejar de considerarlo un asunto privado y asumirlo como un componente central del desarrollo social, al mismo nivel que la salud o la educación.

After 19 – Viernes 19hs. Radio Bicentenario Digital