
Una mujer de 26 años fue sometida por primera vez en la ciudad a una intervención endovascular con un diversor de flujo. El procedimiento duró aproximadamente una hora y la paciente recibió el alta 24 horas después.
Un importante avance para la medicina de alta complejidad se concretó en Luján, donde una mujer de 26 años fue tratada de un aneurisma cerebral mediante una técnica endovascular que permitió intervenir sin necesidad de abrir el cráneo. La intervención estuvo a cargo del neurocirujano y neurointervencionista Dr. Juan Manuel Marelli.
Se trata de la primera vez que en la ciudad se realiza una embolización endovascular de un aneurisma cerebral mediante un diversor de flujo, una tecnología que permite abordar la lesión desde el interior de las arterias y modificar progresivamente la circulación de la sangre que llega al aneurisma.
A diferencia de una cirugía cerebral convencional, el procedimiento utiliza las propias arterias como vía de acceso. A través de una pequeña punción en la región de la ingle se introduce un fino catéter que avanza por el sistema vascular hasta alcanzar las arterias cerebrales y llegar al aneurisma.
Una vez localizada la lesión, los especialistas colocan el denominado diversor de flujo, una pequeña malla metálica diseñada para modificar el flujo sanguíneo dentro de la arteria. Con el tiempo, esto favorece la exclusión del aneurisma de la circulación y disminuye el riesgo asociado a la lesión.
Para llevar adelante la intervención fue necesario contar con un Angiógrafo Digital de última generación, que permite obtener imágenes de alta definición de los vasos sanguíneos y seguir en tiempo real el recorrido de los catéteres y dispositivos.

“Esta tecnología nos permite intervenir con enorme precisión y ‘navegar’ literalmente por las arterias del organismo hasta alcanzar vasos sanguíneos cerebrales de pequeño calibre y llegar al aneurisma”, explicó el Dr. Juan Manuel Marelli.
El procedimiento tuvo una duración aproximada de una hora y la paciente evolucionó favorablemente. Apenas 24 horas después de la intervención recibió el alta médica y regresó a su domicilio, destacándose la rápida recuperación asociada a este tipo de técnicas mínimamente invasivas.
Los aneurismas cerebrales son dilataciones anormales de las paredes de las arterias del cerebro. Algunos pueden permanecer sin síntomas, mientras que otros presentan riesgo de ruptura y pueden provocar una hemorragia cerebral grave.
La incorporación del neurointervencionismo abre, además, nuevas posibilidades para el tratamiento de otras enfermedades cerebrovasculares en Luján y la región, entre ellas determinadas malformaciones arteriovenosas, enfermedades de las arterias carótidas, hematomas subdurales crónicos y algunos accidentes cerebrovasculares que requieren atención de urgencia.
El avance representa un nuevo paso para el acceso local a tratamientos neurovasculares de alta complejidad y reduce la necesidad de trasladar a pacientes hacia grandes centros especializados para determinadas intervenciones.
Por: Luciano Cirigliano – Periodista Médico