
Decenas de jóvenes se concentraron en la plaza Belgrano para participar de una tendencia viral nacida en las redes sociales. Entre bicicletas, gestos, poses y desafíos, una mujer mayor se llevó todos los aplausos.
Una escena poco habitual llamó la atención este sábado por la tarde en la plaza Belgrano, frente a la Basílica de Luján. Alrededor de las 17, decenas de jóvenes se reunieron con una particular consigna: “farmear aura”, una expresión que se volvió popular en redes sociales y que propone realizar determinadas acciones para ganar presencia, carisma o reconocimiento frente a los demás.
La convocatoria despertó la curiosidad de quienes circulaban por uno de los lugares más concurridos de la ciudad. Si bien fueron varios los que se acercaron a observar, pocos se animaron a participar. Entre los protagonistas hubo principalmente jóvenes en bicicleta y también una inesperada participante que terminó convirtiéndose en la gran figura de la jornada.
Se trató de una mujer mayor que decidió sumarse al desafío. Su participación generó entusiasmo entre los presentes, que la alentaron con aplausos y al grito de “¡Vamos, abuela!”, convirtiéndola en uno de los momentos más celebrados de la tarde.
La expresión combina dos conceptos. “Farmear” proviene del lenguaje de los videojuegos y hace referencia a repetir determinadas acciones con el objetivo de conseguir recursos, experiencia u otros elementos. En tanto, “aura” se utiliza en este contexto para hablar de una cualidad intangible asociada al carisma, el estilo, la personalidad o la presencia de una persona.
De esta manera, “farmear aura” consiste en realizar acciones, gestos o actitudes que permitan proyectar una determinada imagen y generar reconocimiento o aceptación dentro de un grupo.
La tendencia también trasladó sus códigos al espacio público, donde aparecen desafíos y pequeñas “batallas” en las que los participantes buscan destacarse ante quienes los rodean.
Entre los gestos más conocidos aparecen el “Six Seven”, el llamado “Paso de los Botes”, la mirada “Sigma”, caminatas lentas o robóticas, distintas poses con las manos y el denominado mewing, entre otros gestos popularizados por las redes, los videojuegos y los contenidos virales.
La convocatoria frente a la Basílica volvió a mostrar cómo las tendencias nacidas en internet pueden trasladarse rápidamente a las calles y convertirse, por un rato, en parte del paisaje cotidiano de una ciudad.