El viernes pasado 26 de junio en el programa » After 19 « , dialogo en exclusivo Lorena Rivero quien lleva la conducción del magazine con el Licenciado, Magíster y Docente Universitario de la cátedra de Informática de UNPAZ, Leandro Guerschberg, sobre Inteligencia Artificial.

La Inteligencia Artificial (IA) es un sistema informático entrenado para realizar tareas que antes solo podían hacer las personas. No es una mente viva; es un software avanzado capaz de procesar millones de datos a gran velocidad para encontrar patrones, resolver problemas y automatizar decisiones.
La IA no piensa ni tiene conciencia. Cuando parece inteligente, en realidad está aplicando
matemáticas y estadística. Funciona mediante un proceso llamado aprendizaje automático (Machine Learning): se le ingresan millones de ejemplos (textos, imágenes o datos) y el sistema aprende a predecir la respuesta correcta basada en esa información previa. No comprende lo que hace, solo calcula probabilidades.
La IA es muy rápida, puede analizar volúmenes masivos de datos en segundos, detectar fraudes financieros, automatizar tareas repetitivas y encontrar anomalías en radiografías médicas.
Los humanos somos indispensables en: Tareas que requieren empatía real, creatividad genuina, juicio ético, sentido común y adaptabilidad ante situaciones totalmente imprevistas. Un Data Center (o Centro de Datos) es una fábrica de computadoras gigantes. Es un edificio físico seguro, del tamaño de un galpón o un estadio, lleno de miles de servidores conectados a internet las 24 horas del día.
La IA necesita una potencia de cálculo descomunal y espacio infinito para guardar información.
Los Data Centers son el «cerebro físico» donde se ejecutan los algoritmos de IA y donde se almacenan los miles de millones de datos necesarios para entrenarla. Sin ellos, las aplicaciones de IA no tendrían la fuerza matemática para funcionar.
Cada vez que enviás un mensaje de WhatsApp, mirás una serie en Netflix, usás el GPS o le hacés una pregunta a Chat GPT, estás interactuando con un Data Center. Tu teléfono solo muestra la pantalla; el procesamiento real ocurre en estos centros de datos a miles de kilómetros de distancia. Desafíos y «problemas» actuales Consumo energético masivo: Requieren electricidad constante equivalente al gasto de ciudades
enteras.
Sistemas de enfriamiento: Al generar tanto calor, necesitan millones de litros de agua o sistemas de aire acondicionado potentes para no derretirse.
Impacto ambiental:¿Es verdad que la IA «toma» agua? ¿Para qué la usa?
Sí, y muchísima. Las computadoras que procesan la IA se calientan tanto que, para no quemarse, necesitan sistemas de refrigeración. Muchos de estos sistemas usan agua dulce que se evapora en el proceso. Para dar una idea: un Data Center grande puede consumir más de 1,5 millones de litros de agua por día, y algunos estudios estiman que responder una consulta simple a una IA equivale a volcar medio litro de agua al suelo.
En Argentina se trabaja desde el gobierno en varios proyectos enfocados a desarrollar la IA uno de ellos es la modificación de la Ley General de Sociedades.
El proyecto propone empresas que operan bajo reglas matemáticas programadas en la tecnología blockchain. Como explicamos, la IA no «piensa» pero es excelente siguiendo patrones y calculando probabilidades, estas empresas usarían algoritmos para ejecutar tareas administrativas, comerciales o financieras de forma 100% automatizada, sin necesidad de empleados humanos en relación de dependencia.
Al repensar si una IA puede comandar una sociedad comercial, surge el debate planteado en la sección de fortalezas:
¿quién se hace responsable si la IA comete un error legal o financiero?
Historiadores y juristas cuestionan esto, ya que la IA carece de conciencia o juicio ético, siendo esta la razón por la que muchos sostienen que el administrador final debe seguir siendo una persona humana o jurídica.
Explicamos que la gran fortaleza de la IA es analizar millones de datos en segundos. El Gemelo Digital Social toma información cruzada de organismos oficiales (como ANSES o PAMI) para crear avatares y perfiles predictivos. Su objetivo es simular escenarios económicos y sociales antes de que ocurran para optimizar las políticas públicas.
La necesidad absoluta de Data Centers: Para que el gobierno pueda ejecutar simulaciones a escala nacional del comportamiento de millones de ciudadanos, se requiere una potencia de cálculo gigantesca. Este sistema predictivo no puede funcionar en computadoras comunes; depende críticamente de la infraestructura de los Data Centers que proveen empresas especializadas en procesamiento de datos masivos.
En materia de protección de datos y ciberseguridad, Argentina se encuentra en una etapa crítica de transición, tironeada entre un marco legal obsoleto que intenta actualizarse de urgencia y una infraestructura estatal que sufrió importantes vulnerabilidades recientes.