Miles de personas participaron durante el fin de semana de una de las celebraciones más emblemáticas de la provincia, con propuestas para toda la familia y el clásico intento de récord.

La ciudad de Mercedes fue escenario este fin de semana de una nueva edición de la Fiesta Nacional de la Torta Frita, que se desarrolló el 11 y 12 de abril en la ciudad de Mercedes.
Con más de dos décadas de historia, el evento volvió a consolidarse como un clásico del calendario cultural bonaerense, convocando a miles de vecinos y visitantes que disfrutaron de dos jornadas a puro sabor y tradición.
Desde temprano, el predio ofreció una amplia variedad de actividades: música en vivo, food trucks, puestos gastronómicos con tortas fritas en distintas versiones, feria de artesanos y espacios recreativos para todas las edades. Familias y grupos de amigos aprovecharon el clima para compartir al aire libre en un ambiente festivo.
Uno de los momentos más esperados fue, una vez más, el intento de elaborar la torta frita más grande del mundo, una propuesta que ya se convirtió en sello distintivo de la fiesta y que en ediciones anteriores logró marcar récord.
Desde la organización destacaron la masiva concurrencia y el impacto positivo en la economía local, con un fuerte movimiento turístico que benefició a comerciantes, emprendedores y prestadores de servicios.
De esta manera, Mercedes reafirma su lugar como sede de uno de los eventos populares más importantes de la provincia de Buenos Aires, manteniendo vivas las tradiciones y fortaleciendo el encuentro cultural en la región.