Lo que debía ser una celebración familiar por la Nochebuena derivó en un amanecer descontrolado en la plaza central, donde durante las primeras horas del miércoles 25 de diciembre se registraron serios incidentes vinculados al consumo excesivo de alcohol y la falta de controles.
Según relataron vecinos, un numeroso grupo de jóvenes permaneció en el lugar durante la madrugada, consumiendo bebidas alcohólicas y circulando en motos por el interior de la plaza, una situación que generó preocupación por el riesgo que representaba tanto para peatones como para el mobiliario público. A pesar de la presencia policial en la zona, no se observaron controles de tránsito ni intervención del COM, lo que incrementó el malestar entre los frentistas. Vecinos de la cuadra Juan XXIII se acercaron a los móviles policiales para manifestar su inquietud y consultar qué medidas se podían tomar para frenar la situación.
“El problema no es festejar, sino la falta total de control”, expresó uno de los vecinos, quien remarcó que el ruido, las maniobras peligrosas y la circulación de motos dentro de la plaza se extendieron hasta entrada la mañana. La situación reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar los operativos de prevención y control durante fechas festivas, especialmente en espacios públicos que suelen convertirse en puntos de concentración masiva.